Luego de conocerse que Alfredo Cornejo cuenta con una populosa custodia policial en su domicilio, el diputado nacional de la UCR justificó esa especial protección. El líder de Cambiemos se diferenció del resto de los exmandatarios provinciales y explicó su particular condición de vulnerabilidad. “Vivo en un barrio humilde”, argumentó el diputado nacional, aunque luego se corrigió: “un barrio de clase media”. El presidente de la UCR nacional señaló a comisarios echados durante su gobierno entre quienes podrían atentar contra su vida.

[/media-credit] Alfredo Cornejo.

Este lunes la senadora provincial Florencia Canali presentó un pedido de informes para conocer si se ha establecido una custodia policial en el domicilio del diputado nacional Alfredo Cornejo, privilegio que ningún exgobernador mendocino ostenta.

Tal como mostraron imágenes difundidas en las redes sociales durante los últimos días, fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron a EL OTRO que el cuidado del predecesor de Suárez insume una asignación semanal de 24 policías, de 8 agentes por jornada.

Frente a la información irrefutable, el propio Cornejo desde su hogar de cuarentena justificó esta situación con una particular interpretación de sus condiciones de vulnerabilidad, aunque no dio precisiones sobre la cantidad de efectivos ni la norma que legitima semejante protección solventada con el dinero público. “Yo tengo un custodio en mi domicilio. Corresponde por una decisión de ministerio”, manifestó Cornejo de forma vaga y dubitativa en diálogo con el periodista oficialista Marcelo Torrez, esta mañana en Radio LV 10.

Para justificar su exclusivo servicio de seguridad, el presidente de la UCR nacional se diferenció del resto de los exmandatarios. “Debo decir que otros exgobernadores no tienen custodio porque viven en barrios privados o no lo han pedido”.  “Vivo en un barrio humilde, este…, en un barrio humilde…, en un barrio de clase media y he sido el jefe de gobierno”, expresó Cornejo con su habitual oscilación discursiva.

[/media-credit] Roberto Munives, jefe de la policía de Mendoza, es quien garantiza la seguridad de Cornejo.

El líder de derecha y defensor de la mano dura aclaró sus miedos al sincerar que su integridad podría correr peligro por haber descabezado a la cúpula policial. “Es obvio que quien ha cesanteado a buena parte de los comisarios y los ha expulsado de la fuerza, que ha sido el jefe de la policía durante cuatro años, no es un ciudadano común”, cerró Cornejo para justificar lisa y llanamente sus situación que, a las claras, lo coloca en un lugar de privilegio que pagamos todos los y las mendocinas.

 

La populosa custodia de Cornejo

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