EXCLUSIVO | La situación judicial del principal sindicalista aliado al Gobierno de Mendoza se agrava día tras día. Por un lado, se sumaron nuevas pruebas en la causa penal que impulsa la Unidad Fiscal de Delitos Económicos en la que Macho se encuentra procesado por estafas. Por el otro, dirigentas sindicales de ATE Mendoza ratificaron siete denuncias penales contra Roberto Macho por violencia de género sistemática y amenazas. En diálogo con EL OTRO, las denunciantes confirmaron que en los últimos días ampliaron las pruebas que comprometen seriamente al gremialista imputado, y explicaron lo que las impulsó a exponerse para desenmascarar a Roberto Macho: “Hasta ahora confiábamos en que la Justicia debía hablar en lugar de nosotras. Cuando vimos la conferencia de prensa que Macho e Iranzo dieron la semana pasada, para acusarnos de mentirosas y amenazarnos, terminamos de convencernos de que nuestro silencio permitía la impunidad, y dijimos ¡basta!”.

Investigación especial de EL OTRO
Texto: Negro Nasif

Roberto Macho.

El dirigente sindical preferido por el gobernador Rodolfo Suarez no está pasando por su mejor momento. Por el contrario, el devenir de casi una decena de denuncias penales contra Roberto Macho avanza en su procesamiento por estafas en el manejo de los fondos de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), e imputaciones por violencia contra mujeres que forman parte de la conducción de la seccional Mendoza de esa organización y de la CTA Autónoma a nivel provincial.

De acuerdo con testimonios e información oficial a la que accedió EL OTRO en los últimos días, Macho viene perdiendo respaldo político y mediático del cornejismo y, casi de forma sincronizada, varios miembros de la conducción nacional de ATE están evaluando seriamente el inicio del proceso de remoción del dirigente sindical mendocino. Suficientes razones hay en los expedientes judiciales para quienes calculan el momento preciso en que se achique el margen para despegarse y soltarle la mano a tiempo.

Adriana Iranzo. Foto: Cristian Martínez

El propio Roberto Macho y su esposa y secretaria general adjunta de ATE, Adriana Iranzo, mostraron sus manotazos de ahogados en una convocatoria de prensa a la que asistió solo un operador que mensualmente recibe una pauta fija de ese sindicato para hacer las veces de su boletín oficial disfrazado de periodismo.

Evidentemente arrinconados, Macho e Iranzo apelaron al ataque como única defensa ante gravísimas causas penales que no se resolverán en las redes sociales, donde se difundió en vivo la rueda de prensa, sin demasiado acompañamiento del público virtual. La pareja atacó, con la cobardía de no precisar nombres y apellidos, a mujeres sobrevivientes de violencia de género y a medios de comunicación, y amenazó con utilizar los recursos económicos y el equipo jurídico de la organización gremial, no para luchar contra la patronal, sino para perseguir a dirigentas de la propia organización y periodistas independientes, a través de demandas civiles y penales que permitan limpiar turbios “buenos nombres y honores”.

Macho, mentiras y video

En su monólogo, sin preguntas de periodistas, Macho se victimizó: “En estos noventa días, los medios pasquines de la Provincia de Mendoza, llámense páginas de Facebook, llámense blogs de distintos medios han subido y han alentado a distintos dirigentes políticos y partidarios a realizar denuncias en contra de nuestra institución, en contra del secretario administrativo Mihail Zagorac, en contra de nuestra secretaria de Finanzas Graciela Navarro, nuestra compañera Adriana Iranzo, secretaria general adjunta y quien les habla Roberto Macho, por el hecho de una defraudación o alguna clase de estafa que hay en el sindicato” .

Sobre este aspecto, para no abundar ni dar más por el pito que lo que el pito vale, basta con aclarar que solo nuestro diario publicó una serie de investigaciones exhaustivas, fundadas en pruebas periodísticas y judiciales contundentes, en las que se informó sobre las causas penales por estafas que se le siguen al rico y famoso sindicalista devenido en empresario, (las que se pueden profundizar en detalle en las notas que se encuentran al final de este texto).

El pasquín EL OTRO Diario informó la verdad. Eso sí, todos los medios serios, hijos de la pauta del Gobierno de Mendoza, que en 2016 lincharon a Macho e Iranzo por robar pan y nueces en un supermercado, esta vez hicieron silencio cómplice, a la medida del Patrón.

A lo Macho

Roberto Macho y Adriana Iranzo Foto: ATE Mendoza

En la misma conferencia sin prensa de la semana pasada, Macho lanzó graves amenazas dirigidas fundamentalmente a mujeres violentadas: “En ninguna Fiscalía de la Provincia de Mendoza hay alguna denuncia radicada en contra de los dirigentes gremiales de ATE, Adriana Iranzo y Roberto Macho, secretario general y adjunta, sobre violencia de género. Nunca hubo una denuncia”, sostuvo el imputado en otro fragmento de su defensa pública y avanzó en su ofensiva: “ATE, en el día de hoy por primera vez, va a comenzar a denunciar individualmente a cada una de estas personas, ya sean hombres, mujeres o instituciones, por el daño moral que han ocasionado no solo a los dirigentes sindicales sino también a sus familias”.

EL OTRO contactó en los últimos días a siete mujeres, todas ellas dirigentas sindicales de ATE Mendoza y CTA Autónoma de nuestra provincia, quienes desmintieron por completo a Roberto Macho y Adriana Iranzo y confirmaron que no hay una denuncia, sino al menos siete presentaciones penales en curso contra la pareja, por violencia machista y otros posibles delitos y que, actualmente, la Justicia ha imputado a Macho quien, lejos de desconocer la existencia de la causa, se presentó en el expediente para pedir el sobreseimiento.

Foto: Coco Yañez

“Tenemos nombres y apellidos, tenemos identidad propia. Sí existen las denuncias radicadas desde el 12 de marzo de este año ante la Unidad Fiscal de Violencia de Género y hoy sí está imputado Macho por la Fiscalía Correccional N° 6”, afirmó una de las mujeres en diálogo con este diario quien, en nombre de sus compañeras, pidió que publicáramos los nombres de las denunciantes y los números de expedientes en los que constan las presentaciones judiciales que han realizado en diferentes fiscalías: Claudia Carrizo (Expediente P-26276/21), Pamela Troncoso (Expediente P-26267/21), Marlene Quintero (Expediente: P-26255/21), Tania González (Expediente P- 26249/21), Jeniffer Mejía (Expediente P-26294/21), Silvina González (Expediente: D-76726/21) y Roxana Estrella (Expediente: P-100779/21).

“Hasta ahora confiábamos en que la Justicia debía hablar en lugar de nosotras”, señala Marlene Carrizo y explica por qué rompieron el anonimato: “Cuando vimos la conferencia de prensa que Macho e Iranzo dieron la semana pasada para acusarnos de mentirosas y amenazarnos, terminamos de convencernos de que nuestro silencio permitía la impunidad y dijimos ¡basta! ¡Basta!, porque están en juego nuestras vidas, no sabemos lo que nos puede pasar, esa es una realidad y si algo nos llega a ocurrir, a nosotras o algún miembro de nuestras familias, está claro que el responsable se llama Roberto Macho”.

Dar la cara para levantar la voz

Foto: Coco Yañez

Además de Marlene, Silvina González y Tania González dialogaron con este medio y compartieron documentación oficial que acredita el devenir de las causas judiciales donde se acumulan abundantes pruebas de la violencia machista sistemática a la que fueron sometidas y las amenazas y agresiones que viene sufriendo.

“Castigos, gritos, insultos, hostigamientos, no poder decidir ni tener voz propia”, son algunas de las conductas de Macho e Iranzo denunciadas por las dirigentas sindicales de ATE y la CTA Autónoma que conduce la pareja acusada. “No podíamos decir nada en contra de lo que él planteaba. En una asamblea, si no estábamos a favor de lo que él decía, no lo podíamos manifestar, porque íbamos a tener consecuencias en relación a eso. Al principio siempre agachábamos la cabeza, por miedo, permitíamos que él y la esposa nos insultaran y, en definitiva, nos terminábamos sometiendo a lo que él decidía. En público teníamos que guardar la compostura, siempre hacer lo que él decía, y en privado, las amenazas eran permanentes, de forma personal, también por teléfono nos mandaba mensajes intimidatorios”, relata Marlene y recuerda: “En mi caso, me tuvieron un mes sentada en una silla de la sede del sindicato, donde trabajaba, porque la contradije a Adriana Iranzo. Estuve un mes sin posibilidad de salir a ningún lado”.

Foto: Coco Yañez

“Estaba con licencia gremial trabajando en la sede del Consejo Directivo de ATE Mendoza -agrega Tania González- Desde que asumimos nuestros cargos sindicales padecimos diversos maltratos, lo que se agudizó el año pasado durante el conflicto de las trabajadoras y trabajadores municipales. Marlene y yo manifestamos opiniones diferentes a Macho e Iranzo y, como no teníamos ese derecho a disentir libre y democráticamente,  profundizaron el hostigamiento, el maltrato y los gritos y nos dejaron sin abogados en una causa penal que nos inició el Gobierno por supuesta violación de las restricciones sanitarias”.

Marlene, Tania, Jeniffer Mejía participaron activamente, como miembros de la conducción de ATE Mendoza, en la organización de la protesta municipal que, entre otras medidas de acción directa, llevó a cabo una asamblea y huelga de hambre en la Peatonal Sarmiento, en la que incluso hubo personas que se encadenaron en los asientos de ese paseo. Finalmente, la manifestación fue disuelta por la Policía de Mendoza que detuvo a decenas de personas, las que terminaron en calabozos con imputaciones penales.

En el video publicado en julio de 2020 por EL OTRO se observa cómo la Policía de Mendoza arrastra a Jeniffer Mejía para trasladarla a un calabozo por “violar la cuarentena”. En el operativo también fueron apresados dirigentes sociales y gremiales y un periodista de Radio La Mosquitera.


 

Marlene, Tania y Jeniffer fueron algunas de las mujeres de ATE y la CTA Autónoma detenidas e imputadas, junto a Macho, Iranzo y varios miembros de esas y otras organizaciones que se solidarizaron con el desesperado reclamo de los trabajadores de Capital. Sin embargo, de acuerdo con el relato de Tania: “Después nos enteramos, tres días antes de que se desarrollara una audiencia judicial, que Macho nos retiró el patrocinio legal del abogado Sergio Vignau, quien es el representante de ATE Mendoza que nos había asistido al momento de la detención. Es decir que, nosotros que somos afiliadas, parte de la conducción y teníamos un abogado que se paga con la plata de nuestras cuotas sindicales, quedamos sin cobertura legal por no compartir las posturas de Macho y nuestras causas siguieron un proceso que se interrumpió porque solicitamos la suspensión del juicio a prueba”.

Silvina también fue detenida en la Cacería de Ciudad Suarez de julio del año pasado. “A mí, en un primer momento, sí me defendió el abogado Vignau junto a otros trabajadores municipales, pero su defensa fue pésima –sostiene la dirigenta-. Se centró en destacar nuestros derechos sindicales y el derecho a protestar, pero no dijo nada sobre lo que nos imputaban, que tiene que ver con la supuesta violación de las normas sanitarias. A tal punto que el fiscal que nos acusaba dijo que nuestro abogado se había pasado una hora sin explicar cuál era su defensa. Quedamos todos muy enojados porque la causa avanzó y, en mi caso, estoy esperando una condena”.

“La próxima viene el corchazo en la cabeza”

Foto: Coco Yañez

“La entrega de Macho e Iranzo provocó, además de las consecuencias para los compañeros que quedamos desprotegidos, la derrota total en esa lucha y la desafiliación de muchos municipales de Capital. Hoy quedan muy poquitos y nadie quiere salir, por supuesto, a decir nada”, aclara Tania para mensurar las consecuencias laborales y personales provocadas por los principales conductores de ATE las que, lejos de menguar, fueron creciendo en frecuencia y gravedad.

“Entre las amenazas más graves que he sufrido, en medio de todo este hostigamiento, fue salir de un negocio al que fui a comprar pan y encontrarme con un tipo, que no sé de dónde salió encapuchadísimo, quien me dijo ‘quedate callada, porque la próxima viene el corchazo en la cabeza'”, cuenta Tania, y Marelene suma el relato de otro intimidante episodio: “Unos días después de que radicamos la denuncia a mí me aparece el portón forzado de mi casa. Yo vivo en una cochera, alguien ingresa y raya todos los autos que estaban estacionados. No robaron nada, solamente rayaron 20 vehículos, de punta a punta. Si eso no es una amenaza, ¿qué es?”

Foto: Coco Yañez

Silvina, quien hizo su denuncia penal contra Macho e Iranzo con posterioridad a sus compañeras, narra dos graves situaciones que retratan el padecimiento que viene soportando desde hace meses: “Me ha pasado de estar en la esquina de Las Heras y Chile de Ciudad, hablando con las compañeras en una parada de colectivos y minutos después me llega un mensaje de Adriana Iranzo diciéndome que alguien me vio y me sacó una foto. Ella me reenvía la foto con un mensaje en el que decía ‘eso me pasaron, no juegues con la traición, no contás nada de ATE ni CTA’, advirtiéndome que me cuidara porque ‘ATE es muy jodido’. La captura de pantalla de ese mensaje la tiene el fiscal, puede comprobarlo”.

“Yo soy sobreviviente de violencia de género”, precisa Silvina, previo a reconstruir una de las tantas revictimizaciones de las que fue objeto: “El 23 de enero salió mi expareja de la cárcel, a las 12 del mediodía, y a las 6 de la tarde irrumpe en mi hogar. Yo le llamo a una compañera del área de Mujeres del sindicato para avisarle que no iba a ir al gremio por lo que me había pasado. Al otro día recibo represalias de familiares de mi expareja porque yo lo denuncié y lo habían detenido a las nueve de la noche. Enterada de esta situación Adriana Iranzo me dijo que me iban a llevar a un lugar seguro donde estaría protegida unos días, más tranquila con mis niñas. Me llevaron al camping de ATE y, al segundo o tercer día que estoy allá, comienzan mis familiares, y gente preocupada que no sabía qué me había pasado, a comentarme que en las redes sociales estaba mi foto. Cuando ingreso al celular era caótico lo que veía, la revictimización que me hace Iranzo en una publicación con una foto mía gigante, con un escrito diciendo como si fuese una propaganda: ‘ATE Mujeres protegiendo a la Secretaria de Género de la CTA Autónoma porque su agresor la quiso asesinar’.

Foto de archivo: Silvana Díaz Coppoletta

“Esto me trajo más violencia por parte de la familia de mi expareja –sigue Silvina-, y hasta la abogada de mi agresor me llamó para cuestionarme por qué lo trataba de asesino, cuando en realidad todo se agravó por esa publicidad gremial que pretendió hacer Iranzo. Mis niñas no querían salir a la calle porque le preguntaban ‘¿a tu mamá la quisieron matar?’, en la escuela también les comentaban que me habían visto en Facebook. Esto se expandió tanto que llevó a que, no solo me sintiera víctima nuevamente, sino también a que mi entorno y mi familia sufrieran las consecuencias de lo absurdo de quien dice contener a mujeres y no se contiene a ella misma”.

Podríamos llenar páginas y páginas transcribiendo las dolorosas narraciones de las entrevistadas, las mismas que están en manos de la Justicia y deben ser esclarecidas, estableciendo las responsabilidades penales que correspondan. De hecho, hace dos semanas las denunciantes realizaron una ampliación en el expediente donde está imputado Macho, aportando diez páginas, audios, capturas de pantallas de celulares, mensajes de WhatsApp, etc., donde constan amenazas, insultos y hostigamientos permanentes.

Foto: Coco Yañez

En la misma línea de ampliación de las causas, Marlene y Tania denunciaron a Macho por “autorización indebida” aportando una actuación notarial en la que consta que el secretario general de ATE fraguó una reunión virtual “en la que intentó simular nuestra presencia. Nosotras, a través de un escribano, registramos que en realidad no habíamos sido admitidas en un Zoom que hizo, pero que sí figuraban dos usuarias falsas con nuestros nombres. Es más, en esa reunión oficial de la comisión de ATE de la cual todavía formamos parte, Macho nos da la bienvenida ‘a Marlene Quinteros, la prosecretaria de finanzas, y a la compañera Tania González, prosecretaria gremial, que se han unido a esta reunión’. En realidad, como pudo constatar directamente el escribano, nunca estuvimos en ese Zoom ya que fuimos rechazadas por el anfitrión que jamás nos autorizó la participación. La actuación notarial está en la Justicia, Macho va a tener mucho que explicar”.

“Todas las pruebas que hemos presentado demuestran que Macho miente, nosotras no. Roberto Macho es el violento ¡Nosotras no!”, concluyen enfáticas las valientes mujeres que, hartas de tanto maltrato, decidieron levantar la voz para advertir a la Justicia y a la sociedad mendocina que “si algo llega a pasarnos a nosotras o a nuestras familias, está claro al primero que hay que ir a buscar”.

 

 

 

 

 

 

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