A quince días de dejar el gobierno, Alfredo Cornejo y Jaime Correas se van despidiendo tales como llegaron. Con un breve comunicado, la DGE informó hoy que no dará cumplimiento con el “histórico acuerdo paritario” que terminaría con la inexplicable discriminación en el pago de salarios de trabajadores de la educación suplentes. El gobierno “trasladó” la promesa electoral para enero de 2020. El SUTE convocó a una movilización para esta tarde y amenazó: “No van a tener respiro si no cumplen con el acuerdo”.

Por Negro Nasif

Promesas sobre el bidet

[/media-credit] Foto: Coco Yañez.

El 10 de setiembre pasado, en plena campaña electoral, el gobierno de Mendoza anunció con literales bombos y platillos un “acto de reparación histórica” con más de 10 mil educadores en reemplazo, quienes a partir del mes de noviembre comenzarían a cobrar sus salarios al mismo tiempo que los trabajadores titulares.

La Dirección General de Escuelas, conducida por el violento Jaime Correas, ponderó entonces que el cobro simultáneo se logró “merced al orden administrativo y de gestión” y gracias al acuerdo no salarial alcanzado con el Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación, que a su vez revindicó la “conquista”.

Vení mañana

[/media-credit] Foto: Cristian Martínez

Pasaron las elecciones, miles de docentes ratificaron en las urnas la política educativa del oficialismo, pero la promesa radical se deshizo con la misma frialdad del párrafo publicado esta mañana en el portal de la DGE. “Se traslada el cumplimiento de dicha paritaria para mediados de enero de 2020 teniendo en cuenta que la homologación es postergada y su tratamiento en la Legislatura deberá realizarse con la asunción de las nuevas autoridades”, recalculó el gobierno escolar justo cuando miles de maestras, profesores y celadoras suplentes ya tenían las cuentas hechas para sobrevivir un mes más, en medio de la grave crisis económica y social que sufre el país y Mendoza.

El cumplimiento de la palabra empeñada no es el fuerte del gobierno de Cornejo. Una rápida constatación por las escuelas confirmaría a cualquier avispado que los “hitos históricos” de la DGE están repletos de tristes anécdotas protagonizadas por trabajadores engañados con promesas que ya se suponen cumplidas.

[/media-credit] Foto: Cristian Martínez.

Los acuerdos por el ítem zona, la titularización por paritarias, el raid eterno del bono de puntaje 2018 de secundaria, y el “empate” salario vs inflación, gatillado por la cláusula que naturalizó la pérdida rítmica del poder adquisitivo, son algunos de los ejemplos de grandes dolores de cabeza cotidianos de miles de educadores y educadoras a los que el derrame del orden y progreso cornejista aún no los moja.

Pidiendo peras al olmo

Foto: Cristian Martínez

Sebastián Henríquez, secretario general del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación, quien firmó la paz con el Ejecutivo asegurándole oxígeno preelectoral, amenazó a Cornejo blandiendo la vaina de un cuchillito que ya no corta. “No van a tener respiro si no cumplen con el acuerdo”, sentenció el líder y conductor de la izquierda sindical mendocina.

“El gobierno que vino a levantar un estandarte del ajuste y que, desde ahí, podían pagar sus compromisos, termina no pagando salarios a miles de docentes casi tres meses después de que hicimos el acuerdo en paritaria. Tuvieron septiembre, octubre y noviembre enteros para hacer todos los arreglos técnicos para cumplir con el acuerdo”, se sorprendió el dirigente acuerdista, tras cuatro años de conocer de sobra con qué clase de estafadores estaba tratando.

Qué se puede esperar de un burro…

[/media-credit] Foto: Seba Heras

“Este no es cualquier incumplimiento. Están dejando a gente que endeudó a cuenta de ese salario, que la necesita para llegar a fin de mes, que además iba a cobrar el aguinaldo ahora… es decir, generaron un montón de expectativa y tuvieron meses para resolverlo. Por lo tanto es gravísimo”, evaluó Henríquez y convocó a una movilización para hoy a las 18 horas en la Legislatura, sin sopesar tal vez que sus propias bases puedan ir a pedirle alguna explicación por su escasa movilidad en el último tiempo, sumada a su inextinguible capacidad de sorpresa.

A juzgar por las últimas convocatorias de la conducción del SUTE, las condiciones objetivas no estarían torciendo la correlación de fuerzas en favor de las y los trabajadores de la educación. La impunidad con la que se sigue manejando el gobierno de Cornejo hasta su último día en el Sillón de San Martín confirmaría que en el Palacio está todo calculado.

Aún resta la sorpresa -siempre probable- de la calle.

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